En 1986, la empresa Fluid Force fue pionera en la innovación del tratamiento magnético de los fluidos. FF inició la fabricación y comercialización de sus dispositivos FF en su primera aplicación como tratamiento ecológico de agua contra las incrustaciones de cal para uso doméstico, comercial e industrial, en Francia, y desde abril de 1987 las ventas se extendieron a España y el resto del mundo. En 1994, FF amplió su gama de productos, contando con su propio taller ubicado en Málaga. En 2001, por primera vez se utilizaron imanes de Neodimio de gran potencia (NdFeB de 1,15 Tesla/11.500 Gauss), lográndose la máxima eficacia en tuberías de diámetro superior a 80mm.
El dispositivo FF para el tratamiento ecológico de crudos y carburantes se fabrica en España desde el año 2001, y su venta se extiende con gran éxito en todo el mundo. Los productos Fluid Force (FF) están protegidos por varias patentes y marcas.
Tratamiento Ecológico de Crudos, Gases y Carburantes
Importantes Premisas: A final del año 2007, el tratamiento FF para Crudos, Gases y Carburantes se encuentra todavía en fase experimental, donde la aportación de pruebas y resultados prácticos han evidenciado su eficacia como dispositivo autónomo que facilita el mantenimiento del nivel óptimo de la combustión, lo que implica igualmente en la práctica el mantenimiento de los niveles optimales de consumo y de emisión de gases contaminantes. Por otra parte, Fluid Force S.L. está investigando los parámetros técnicos, analíticos y metodológicos para que los evidentes resultados obtenidos en la práctica, ampliamente certificados por Empresas de gran prestigio, puedan confirmarse por laboratorios acreditados.
a) En cuanto al consumo de carburante: el eventual ahorro por el correcto uso de FF solo se produce por el mantenimiento del nivel óptimo de la combustión. En ningún caso FF aumenta el rendimiento energético de la combustión, sino que exclusivamente ayuda a mantener el nivel óptimo de la misma evitanto las eventuales pérdidas causadas por el desperdicio de carburante (principalmente en forma de HC) que suele producirse en los motores usados.
b) En cuanto a la emisión de gases contaminantes: el mayor control de la emisión de gases contaminantes por el correcto uso de FF solo se obtiene por el mantenimiento del nivel óptimo de la combustión. En ningún caso FF, de por sí, reduce la emisión de gases contaminantes, sino que exclusivamente impide su aumento por la eventual mala combustión (desperdicio de carburante en forma, especialmente, de HC) que suele producirse en los motores usados.





